La facultades beneficiosas de las mascotas

Ciertas personas no entienden lo que puede aportar tener un perro o un gato en casa: A cambio de darles de comer y entretenerlos, ¿Que devuelven?

Resulta que nos devuelven mucho. Numerosos estudios ya han demostrado que los animales tienen facultades beneficiosas para la calidad de vida y la salud humana.

Los perros se utilizan coma ayudas para personas ciegas o epilépticas, y a menudo como reconforte en residencias para mayores, hospitales o centros para niños discapacitados, incluso pueden detectar enfermedades como ciertos cánceres con la ayuda de cuidadores perros profesionales, por eso es importante buscar también otras opciones a la guarderia canina para ellos. El ronroneo de los gatos está científicamente probado como siendo cura contra el estrés debido a su frecuencia de vibraciones altamente relajante y son una inspiración artística muy famosa.

Es frecuente escuchar historias de personas mayores o solas que han adoptado un perro o un gato y les ha cambiado la vida. Gente que nunca salía de casa o no hacía deporte y al tener un perro o convertirse en cuidadores de perros han cambiado de forma radical, corriendo con el perro, haciendo deportes caninos…. Personas que llevan una vida a cien por hora y que no sabrían cómo descansar si no fuera por su gato.

perros

Incluso se dice que tener una mascota consigo optimiza la capacidad a trabajar, por lo que algunas oficinas aceptan que los empleados traigan sus perros al trabajo.

¡Y todas las actividades que se pueden hacer con una mascota es increíble! Concursos de obediencia canina, maratones caninos, classes de agilidad canina… Incluso sin salir de casa, pasar un buen rato jugando con un gatito y un ratón de peluche descansa la mente y nos permite olvidar todos los problemas del día.

Parece que ya no podemos vivir sin estos animales que han pasado tantos años a nuestro lado. Nos muestran y nos enseñan una forma de vivir simple, sin preocupaciones ni materialismo. Una forma de vivir que en nuestras sociedades modernas se ha olvidado.

cuidadores de perros

Sin embargo no siempre es fácil y agradable tener una mascota. Muchas personas quieren una, pero por sus condiciones de vida piensan que es imposible ofrecer el hogar que le hace falta.

Los cuidados veterinarios son caros, numerosos y obligatorios. Hay que saber donde dejarlas al irse de vacaciones si no se puede viajar con ellas. Hay que asumir de sacar los perros de paseo en cualquier tiempo y limpiar las bandejas de los gatos…

¡Esto no siempre es muy relajante!

Pero hoy en día es cada vez màs fácil tener una mascota:

Existen seguros medicales para ellas, con las cuales se puede ir al veterinario sin nervios. Existen residencias caninas, pensiones para perros o incluso cuidadores de perros para dejar las mascotas cuando haga falta, sea para vacaciones, viajes profesionales o cualquier otra situación.

Incluso existen cuidadores de perros que proponen pasear los perros de otros o ir a casa de los dueños de la mascota para darle de comer y limpiar la bandeja o jaula.

Ahora, ya se puede disfrutar de una mascota y de todos los beneficios que aporta con un mínimo de tareas desagradables, y la cantidad de mascotas en España sigue creciendo de manera exponencial.

¡Un 60% de los hogares españoles tienen al menos una mascota!

Así que si estabas hesitando en tener una mascota, no dudes màs, son beneficiosas para tí.

Claves para prevenir las lesiones en el pie del caballo

El pie del caballo posee un centro medio, que al tenerlo en cuenta durante el recorte, permite al herrador analizar la relación existente entre el apoyo que necesita el pie para soportar las presiones y la palanca que debe vencer al despegar del piso en el momento del paso.

Si bien el centro medio, por encontrarse en el centro de la articulación interfalángica distal, divide al pie en dos parte al verlo de frente, divide en dos partes, también, al pie viste de costado, dando lugar a lo que se denomina balance Z.

Toda superficie ubicada por delante del centro de equilibrio es denominada palanca, siendo el impedimento que posee el pie para despegar libremente del piso. A mayor superficie de palanca, mayor fuerza debe realizar el pie para vencerla al romper el paso.

La superficie ubicada por detrás del centro de equilibrio es denominada apoyo, y es la superficie que soporta la mayor cantidad de presiones causadas por el peso del caballo y por las contrapresiones del piso.

Una relación normal entre palanca y apoyo es de un 50% de superficie de palanca y un 50 % de superficie de apoyo, como lo muestra la foto de arriba. Cuando existe esta normal relación, el caballo puede realizar el paso sin tener que vencer una gran palanca; cuenta, a su vez, con el suficiente apoyo por detrás del centro de equilibrio, permitiendo que su aparato fibroelástico conserve el correcto funcionamiento como amortiguador de impactos.

Para establecer el centro de equilibrio del pie, se debe medir 1 cm. por detrás del rodete coronario y trazar una vertical hacia el piso. El extremo de la palanca será el punto de ruptura de paso por delante del centro de equilibrio y el extremo del apoyo será, por detrás del centro de equilibrio, el final de la herradura, o el punto de contacto del talón del pie en el piso en caso de que éste se encuentre descalzo.

Cuando el pie cuenta con más palanca que apoyo, aumentan las tensiones en el tendón del músculo flexor profundo, causando posteriores lesiones en el propio tendón y en el hueso navicular o sesamoideo distal.

Al disminuir la superficie de apoyo, el exceso de presiones en ésta pequeña superficie, provoca la anulación del aparato fibroelástico o aparato amortiguador. La almohadilla plantar se compacta y permite que el efecto del impacto ocasionado por el piso se dirija directamente hacia la articulación interfalangica distal, compuesta por la unión de los huesos de la segunda falange, la tercera falange y el hueso navicular.

Existe una gran cantidad de caballos herrados de forma tal que su relación palanca – apoyo se ve afectada, como lo muestra la foto de arriba. Estos caballos permiten el ingreso de un enemigo silencioso al pie, que en poco tiempo causa tendinitis en el tendón del músculo flexor profundo y el tan temido síndrome podotroclear. Dentro de las lesiones que encierra este síndrome, la enfermedad del navicular es la más común o tenida en cuenta.

La enfermedad del navicular aparece cuando el exceso de presión por parte del tendón flexor profundo hacia el navicular, logra lesionar la superficie articular de tan delicado hueso. La lesión da lugar a dolores y a una gran disminución del rendimiento del caballo durante el trabajo.

Cuando existe demasiada palanca y poco apoyo, no sólo se ve afectado el hueso navicular por la presión que le ejerce el tendón flexor profundo, sino que, además, el hueso se ve afectado por la falta de protección que en condiciones normales le presta la almohadilla plantar, debiendo soportar presión por un lado y fuertes impactos directos por otro. El resultado es una lesión irreversible…, la enfermedad del navicular.

Cuando los caballo contraen esta enfermedad que no se cura, se debe terminar utilizando herraduras terapéuticas. Una de ellas es la que muestra la foto, una herradura redonda de barra.

Esta herradura otorga más apoyo atrás para aliviar la tensión del tendón flexor profundo, aliviando, a su vez, la presión ejercida sobre el hueso navicular.

La poca superficie de apoyo por detrás del centro de equilibrio, también causa un profundo estrés en la pared de los talones del casco. El exceso de peso provoca una variación en la dirección de crecimiento de los túmulos córneos de la pared, provocando el colapsado de talones hasta su parcial o total desintegración. Ver foto anterior, pie visto de costado.

Un talón colapsado puede ser largo pero ha perdido su paralelismo respecto de la pared dorsal del casco. La consecuencia es un casco que rompe el eje cuartilla-casco hacia atrás e incrementa la alteración de la relación palanca-apoyo. El pie entra en un círculo vicioso del cual es muy difícil salir. Es aquí donde el herrador competente debe aplicar todos sus conocimientos e intentar revertir el problema antes de que aparezcan lesiones.

¿Cómo herrar para prevenir las consecuencias de un desequilibrio del balance Z?

Como la pregunta lo anticipa, tales consecuencias provocadas por una alteración en la relación palanca-apoyo, se pueden prevenir realizando un correcto herrado basado en la prevención.

Herrar para luego corregir es relativamente fácil, pero herrar para prevenir enfermedades irreversibles es difícil porque se requiere de disciplina, constancia y verdaderos conocimientos.

Como primera medida, antes de herrar, se debe haber desvasado correctamente. Esto significa haber descubierto el pie, en forma y tamaño, del caballo-individuo. El herrador no debe inventar un pie o un aplomo, ya que cada caballo cuenta con su pie y aplomo preestablecido por su propia conformación y genética.

Dentro del marco de un pie normal -ver foto de arriba-, el herrador debe colocar la herradura adaptada a la forma y tamaño de ese pie, respetando sus ángulos y longitudes. La herradura deberá cubrir la totalidad del casco sin prolongación de talones hacia atrás, ya que una herradura larga de talones puede generar talones colapsados en un casco normal. A modo de prevención, en un herraje normal se puede forjar, en la pinza de la herradura, un bisel o Rolling, elemento que permite al pie despegar con mayor facilidad del piso, aliviando tensiones en el tendón flexor profundo.

Cuando se trabaja en un caballo que cuenta con problemas de conformación, se debe respetar el defecto que posee y lograr ayudas mediante la herradura, permitiendo de esta forma, que el caballo, en movimiento o en estación, permanezca libre de presiones o tensiones. La primera foto de abajo muestra un caballo parado de cuartillas con un casco largo antes de ser desvasado y herrado. Obsérvese además la relación negativa de palanca-apoyo.

La segunda foto muestra el casco opuesto del mismo caballo, con el mismo problema, luego de ser desvasado y herrado. La relación palanca-apoyo ha mejorado hasta normal pero el eje cuartilla-casco permanece quebrado hacia atrás, debido a la deficiente conformación del caballo. En este caso frecuente, la herradura no pretende corregir el defecto del caballo, sólo genera una ayuda para que el caballo lleve su defecto de la forma más cómoda posible. Este tipo de caballos debe ser herrado antes de los 45 días –tiempo aconsejable para mantener un buen aplomo- porque su defecto genera un desequilibrio rápidamente.

Personalmente, en este caso no coloco un suplemento elevado para mejorar el eje cuartilla-casco porque estaría trabajando en contra de la conformación del caballo. Lo que yo estaría corrigiendo abajo en el pie, el caballo estaría compensándolo, de alguna forma, arriba en el cuerpo. La realidad es que este caballo no es apto para cualquier actividad exigente. Menos que menos para reproducción, ya que su genética puede ser transmisible.

El siguiente caso es un casco excesivamente largo con un gran desequilibrio en su balance Z. Luego de ser desvasado y herrado correctamente, su relación palanca-apoyo mejoró notablemente. Se le retrajo la herradura unos 3 mm. hacia atrás desde borde del casco en pizas, con el fin de disminuir la superficie de palanca y aliviar aún más los dolores que pudo haber tenido. El llevar la herradura hacia atrás disminuye la superficie de palanca y aumenta la superficie de apoyo.

En este caso, la conformación del caballo se presenta normal. Con sólo haberlo desvasado y herrado correctamente, se retornó a una buena relación palanca-apoyo.

En cascos normales, para prevenir lesiones en el tendón flexor profundo y en el navicular, es conveniente, mediante la herradura, llevar la relación palanca-apoyo a un 45% de palanca por delante del centro de equilibrio y a un 55 % de apoyo por detrás del mismo. Se logra realizando un mayor bisel en la pinza de la herradura, permitiendo que el pie rompa el paso antes y más aliviado. Como en el caso de las fotos anteriores, el llevar la herradura hacia atrás también cumple el mismo efecto, sólo que esta alternativa debe reservarse para casos en que los talones se encuentran colapsados. Con el fin de retornar el casco a su estado normal y proseguir, luego, con un herrado común y preventivo.

Estos pequeños detalles de prevención, ayudan a que los caballos se desempeñen en su carrera deportiva o de trabajo sin sufrir graves lesiones, que luego llevarían al herrador al uso de herraduras terapéuticas, de las cuales es muy difícil deshacerse para retornar a un herrado normal.